Imperio Romano y sus impuestos

Emperadores romanos y los impuestos

  1. Impuesto sobre la Propiedad (Centesima rerum venalium): Un impuesto sobre las ventas y transacciones, que gravaba alrededor del 1% del valor de los bienes vendidos. Fue implementado para financiar las guerras.
  2. Impuesto sobre la Herencia (Vicesima hereditatium): Gravaba las herencias y las donaciones recibidas. La tasa podía variar, pero en ciertos momentos fue del 5%.
  3. Impuesto sobre la Tierra (Centesima rerum rusticarum): Similar al impuesto sobre la propiedad, pero aplicado específicamente a la propiedad rural. También gravaba alrededor del 1%.
  4. Impuesto sobre el Consumo (Tributum capitis): Un impuesto que gravaba a los ciudadanos romanos con base en su estatus social y riqueza personal. La tasa podía variar.
  5. Impuesto sobre la Renta (Centesima rerum venalium): En algunos periodos, se aplicaba un impuesto sobre los ingresos derivados de actividades comerciales y de negocios.
  6. Impuesto sobre el Uso de Caminos (Vicesima hereditatium): Un impuesto específico para financiar la construcción y mantenimiento de carreteras y caminos.
  7. Impuesto sobre el Agua (Centesima rerum venalium): Aplicado a bienes que involucraban el uso o acceso al agua, como barcos y ciertos productos acuáticos.
  8. Impuesto sobre el Comercio Marítimo (Centesima rerum venalium): Gravaba las transacciones comerciales realizadas a través de los puertos y rutas marítimas.
  9. Impuesto sobre el Comercio de Esclavos (Vicesima manumissionum): Gravaba la manumisión de esclavos, es decir, su liberación.
  10. Impuesto sobre la Venta de Esclavos (Centesima mancipiorum): Aplicado a la venta de esclavos, gravando alrededor del 1% del precio de venta.

Es importante tener en cuenta que las prácticas fiscales en el Imperio Romano variaban a lo largo del tiempo y estaban sujetas a cambios según las necesidades económicas y políticas de la época. Además, diferentes regiones del imperio podían tener regímenes fiscales ligeramente distintos.

Principado (27 a.C. – 284 d.C.):

Augusto (27 a.C. – 14 d.C.)
Tiberio (14 d.C. – 37 d.C.)
Calígula (37 d.C. – 41 d.C.)
Claudio (41 d.C. – 54 d.C.)
Nerón (54 d.C. – 68 d.C.)
Vespasiano (69 d.C. – 79 d.C.)
Tito (79 d.C. – 81 d.C.)
Domiciano (81 d.C. – 96 d.C.)

Nerva (96 d.C. – 98 d.C.)
Trajano (98 d.C. – 117 d.C.)
Adriano (117 d.C. – 138 d.C.)
Antonino Pío (138 d.C. – 161 d.C.)
Marco Aurelio (161 d.C. – 180 d.C.)
Cómodo (180 d.C. – 192 d.C.)
Pertinax (193 d.C. – 193 d.C.)

Caos del siglo III (235 d.C. – 284 d.C.):

Durante este período hubo numerosos emperadores efímeros y crisis de sucesión.

Tetrarquía y Dominado (284 d.C. – 476 d.C.):

Diocleciano (284 d.C. – 305 d.C.)
Constantino el Grande (306 d.C. – 337 d.C.)
Valentiniano I (364 d.C. – 375 d.C.)
Teodosio I (379 d.C. – 395 d.C.)
Honorio (395 d.C. – 423 d.C.)
Valentiniano III (425 d.C. – 455 d.C.)
Rómulo Augusto (475 d.C. – 476 d.C.), último emperador romano de Occidente.

Esta lista solo incluye algunos de los emperadores más destacados, y hay muchos más que gobernaron durante períodos más cortos o en momentos de crisis. La cronología y la lista completa pueden variar según las fuentes históricas.

Julio Cesar

Moneda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *