Quand je dance, je dance (Michel de Montaigne)

Quand je dance, je dance; quand je dors, je dors; voire, et quand je me promeine solitairement en un beau vergier, si mes pensees se sont entretenues des occurrences estrangieres quelque partie du temps, quelque autre partie, je les rameine à la promenade, au vergier, à la douceur de cette solitude, et à moy. Nature a maternellement observé cela, que les actions qu’elle nous a enjoinctes pour nostre besoing, nous fussent aussi voluptueuses, et nous y convie non seulement par la raison, mais aussi par l’appetit : c’est injustice de corrompre ses regles.

Cuando bailo, bailo; cuando duermo, duermo; incluso, cuando paseo solitariamente en un hermoso vergel, si mis pensamientos se han entretenido con asuntos extraños en alguna parte del tiempo, en otra parte, los reconduzco al paseo, al vergel, a la dulzura de esta soledad y a mí misma. La naturaleza ha observado maternamente esto, que las acciones que nos ha encomendado para nuestras necesidades sean también voluptuosas, y nos invita no solo por la razón, sino también por el apetito: es injusto corromper sus reglas.

Michel de Montaigne

La torre de Montaigne

Tras una carrera como abogado, en 1570, Montaigne se retiró a sus dominios para dedicarse exclusivamente a cultivar sus propios pensamientos. Tenía allí una torre equipada con una extensa biblioteca –llena, por supuesto, de los clásicos- que era su refugio y su lugar de trabajo.

La torre todavía se conserva. La biblioteca se dispersó poco después de la muerte de Montaigne, pero su obsesión por los clásicos sigue presente. Todavía pueden leerse, en las vigas del techo, las máximas en latín y griego que hizo grabar en ellas, para leerlas y reflexionar mientras caminaba por la habitación.

ΑΥΤΑΡΚΕΙΑ ΠΡΟΣ ΠΑΣΙΝ ΗΔΟΝΗ ΔΙΚΑΙΑ
La autarquía es el único placer justo

HOMO SVM HVMANI A ME NIHIL ALIENVM PVTO
Soy un hombre y nada de lo humano me es ajeno,

SERVARE MODVM FINEMQVE TENERA NATVRMQVE SEQVI
Conservar la justa medida, perseverar hacia un fin y seguir a la naturaleza

ΤΑΡΑΣΣΕΙ ΤΟΥΣ ΑΝΘΡΩΠΟΥΣ ΟΥ ΤΑ ΠΡΑΓΜΑΤΑ ΑΛΛΑ ΤΑ ΠΕΡΙ ΤΩΝ ΠΡΑΓΜΑΤΩΝ ΔΟΓΜΑΤΑ
Lo que preocupa a los hombres no son las cosas sino lo que ellos piensan sobre éstas

En las vigas de madera del techo de su biblioteca, Montaigne mandó grabar frases en latín y griego que consideraba importantes o inspiradoras.

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